sábado 13 de noviembre de 2010

Carta de Valeria (V de Venganza)

"Nuestra dignidad no es gran cosa, pero es lo único que tenemos, es la unica pulgada nuestra, pero dentro de esa pulgada somos libres"

viernes 12 de noviembre de 2010

Nosotros que necesitamos tan grandes secretos, que aveces obtenemos del duelo un hecho prodigioso, ¿Podríamos vivir sin ellos?

miércoles 25 de agosto de 2010

Era bueno alisar

Era bueno alisar su trasero marmóreo
y en el deletrear mi destino completo:
pasión, voluptuosidad, dolor, vida y muerte besándose
en albos esponsales en curva infinita.
Era amargo sentir en su frío trasero
el color de otro final, la esférica renuncia
a toda aspiración de amarla de otra forma.
Sólo las nalgas existían, el resto era espejismo.

(Vesión en Español Saúl Ibargoyen)

jueves 3 de junio de 2010

La belleza

Estos días he tenido grandes experiencias, grandes maestr@s en el camino de la Revolución de las conciencias. Hoy comparto esta canción de Aute que habla de la comodidad y del olvido de los ideales, pero también de la necesidad de reinvindicar "ser uno mismo" y atreverse a encontrar en la mirada la belleza.

Enemigo de la guerra
y su reverso, la medalla
no propuse otra batalla
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón
y ahora que ya no hay trincheras
el combate es la escalera
y el que trepe a lo mas alto
pondrá a salvo su cabeza
Aunque se hunda en el asfalto
la belleza...

Míralos, como reptiles,
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión;
siguen todos los raíles
que conduzcan a la cumbre,
locos por que nos deslumbre
su parásita ambición.
Antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes,
mas que nausea dan tristeza,
no rozaron ni un instante
la belleza...

Y me hablaron de futuros
fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón.
Y ahora que se cae el muro
ya no somos tan iguales,
tanto vendes, tanto vales,
¡viva la revolución!
Reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada
la belleza…

martes 4 de mayo de 2010

Cuando el pueblo se levante por pan libertad y tierra, temblarán los poderosos de la costa hasta la sierra

Hace unos años escribí esta obra cuando se intentaba despojar a los compañeros de sus tierras, la presentamos en Atenco. Así conocí al Frende de Pueblos en Defensa de la tierra. ¡Libertad y justicia para Atenco!

martes 20 de abril de 2010

Pastillas para no soñar

Un fuero indescriptible ocupa a la gente pública, el fuero de ser incongruente y dejar a sus seguidores con una sensación de desengaño y no sufrir las consecuencias de estos actos. Quizá "Nos sobran los motivos" para justificar al cantante español que tanto nos ha enamorado con sus letras, por haberse reunido con el asesino de niños, jóvenes y adultos, que se empeña en ensangrentar al país, después de haberlo criticado; la realidad es que sus letras se han distanciado de la persona, son ellas las que se quedan, él, se ha alejado de muchos de nosotros.


martes 13 de abril de 2010

Que todas las lunas sean lunas de miel

Ahora que viene Sabina a México, es un buen pretexto para andar de melosa, y enamoradiza; sin caer en el azote (Ah, por que cómo se me da) puedo ser algo "intensa", también es un buen pretexto para lanzar indirectas "Ya pélame ¿No?" En fin, una canción del hombre que escribe con sus palabras lo que a mí me hubiera gustado decirle a alguna.

Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas,
Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.
Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana
Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.
Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la razón los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.
Que no se ocupe de ti el desamparo,
que cada cena sea tu última cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.
Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.
Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

lunes 12 de abril de 2010

Del muro de Claudia, no pude evitar subirla a polvonocturno

Aquí estoy detrás de mi nariz
bohemio renegado, sin destino.
disidente como un equivoco un error,
un loco, un transgresor, un mal parido.
con los puños apretados,
con la cara endurecida,
y este amargo en la saliva, uh uh uh.
aquí voy en ésta nube gris,
con tanta necedad echando chispas.
exiliado en el descaro de vivir
como un tumor maligno en tu sonrisa
verás que no estoy solo
somos muchos los proscritos,
los bastardos, los malditos, uh uh uh.
y estoy aquí, oculto en el rincón de lo prohibido
tratando de ser otro, pero el mismo
insurrecto perseguido, ilegal y fugitivo
tengo un sueño clandestino para tí.
y que esperas de mi,
si ya nomás me queda éste camino.
siempre huyendo en el silencio,
con esta soledad y mis canciones.
de éste mundo pies de plomo,
aburrido y fanfarrón
perfumado, socarrón, uh.
y estoy aquí, oculto en el rincón de lo prohibido
tratando de ser otro, pero el mismo
insurrecto perseguido, ilegal y fugitivo
tengo un sueño clandestino para ti.

domingo 11 de abril de 2010

¿Quien eres tú? ¿Prodigio o Vudu?

De qué espacio sideral desconocido,
de qué tiempo que ya fue o aún no ha sido,
de qué lluvia de planetas has caído
proclamando un "aquí estoy porque he venido"...
Que aunque no se trate de pedir permiso
por pisar el mismo vértigo que piso,
no se apunta a un corazón sin previo aviso
tan de pronto y disparando tan preciso...

Quién eres tú...
Quién eres tú,
Prodigio o vudú...
Quién eres tú
ensueño o tabú...
quién eres tú...

Cuando ya no queda más que ese momento
en que comienza a repetirse el argumento,
apareces de repente, con el cuento
de que no hay historias... sólo sentimientos
y me invades con palabras como besos
inundándome con pájaros, los sesos
Qué difícil intentar salir ilesos
de esta magia en la que nos hallamos presos...

Te aseguro que no quiero hacerme el fuerte,
en todo caso me da pánico creerte...
No sé si eres el presagio de la Suerte
o, al contrario, vienes a darme la muerte
pero seas agua turbia o aguanieve,
cómo no beber cuando me dices: "bebe"...
que la sed se va apagando y es más breve
al tiempo que pasan los años... y no llueve

martes 23 de marzo de 2010

Lo recuperé

No sé por qué lo hice, el 31 lo dí de baja, quizá la historia que contó Lya me conmovió sobre los 5 años, yo sólo tenía dos... y lo dí de baja antes de iniciar 2010 hoy lo recuperé... ¿Qué espero? Nada, un diario infinito en la web, un ombliguismo, ya no escribo para que ella me lea, sólo pensé que esto era algo más mío, personal, en fin... divagaciones.

domingo 1 de noviembre de 2009

Calaverita a Mujer de Fuego

(Escrita por mi Carnal de puebla: Artur)



La calaca en busca andaba
De una mujer culta y guapa
Y encontró en Mujer De Fuego
A la mejor candidata.

Caminando por Coyoacán,
La huesuda preguntaba:
¿Conoce a Mujer De Fuego?...
Dicen que es muy letrada.

La gente le contestaba
¿Una Mujer de Fuego?
¡Qué caso tan extravagante!
No huesuda, no la hemos visto…
¿Por qué no preguntas más adelante?

Y la huesuda caminó y caminó…
A Amérika estaba buscando,
Llegó a la Casa del Movimiento,
Donde Amérika se hallaba resistiendo.

¡Vengo por ti Mujer De Fuego!
Ya llegó tu hora…
Dicen que eres muy culta,
Y de las mujeres, defensora

Ahora Amerika descansa,
La huesuda se la llevó,
Ya no escribirá ni una estrofa
Pues ya no vive ésta filósofa.


sábado 3 de octubre de 2009

Inconsciente colectivo de Charly García a Mercedes Sosa

Nace una flor, todos los días sale el sol
de vez en cuando escuchas aquella voz.
Como de pan, gustosa de cantar,
en los aleros de mi mente con las chicharras.
Pero a la vez existe un transformador
que te consume lo mejor que tenés
te tira atrás, te pide más y más
y llega un punto en que no querés.
Mama la libertad, siempre la llevarás
dentro del corazón
te pueden corromper
te puedes olvidar
pero ella siempre está
Mama la libertad, siempre la llevarás
dentro del corazón
te pueden corromper
te puedes olvidar
pero ella siempre está
Ayer soñé con los hambrientos, los locos,
los que se fueron, los que están en prisión
hoy desperté cantando esta canción
que ya fue escrita hace tiempo atrás.
Es necesario cantar de nuevo,
una vez más.


viernes 25 de septiembre de 2009

Amo a los hombres y les canto de Gioconda Belli

Amo a los jóvenes
desafiantes jinetes del aire,
pobladores de pasillos en las Universidades,
rebeldes, inconformes, planeadores de mundos diferentes.
Amo a los obreros,
esos sudorosos gigantes morenos
que salen de madrugada a construir ciudades.
Amo a los carpinteros
que reconocen a la madera como a su mujer
y saben hacerla a su modo.
Amo a los campesinos
que no tienen más tractor que su brazo
que rompen el vientre de la tierra y la poseen.
Amo, compasiva y tristemente, a los complicados
hombres de negocios
que han convertido su hombría en una sanguinaria
máquina de sumar
y han dejado los pensamientos más profundos, los
sentimientos más nobles
por cálculos y métodos de explotación.

Amo a los poetas -bellos ángeles lanzallamas-
que inventan nuevos mundos desde la palabra
y que dan a la risa y al vino su justa y proverbial importancia.
que conocen la trascendencia de una conversación
tranquila bajo los árboles,
a esos poetas vitales que sufren las lágrimas y van
y dejan todo y mueren
para que nazcan hombres con la frente alta.
Amo a los pintores -hombres colores-
que guardan su hermosura para nuestros ojos
y a los que pintan el horror y el hambre
para que no se nos olvide.
Amo a los solitarios pensadores
los que existen más allá del amor y de la comprensión sencilla
los que se hunden en titánicas averiguaciones
y se atormentan día y noche ante lo absurdo de las respuestas.

A todos amo con un amor de mujer, de madre, de hermana,
con un amor que es más grande que yo toda,
que me supera y me envuelve como un océano
donde todo el misterio se resuelve en espuma...

Amo a las mujeres desde su piel que es la mía.
A la que se rebela y forcejea con la pluma y la voz desenvainadas,
a la que se levanta de noche a ver a su hijo que llora,
a la que llora por un niño que se ha dormido para siempre,
a la que lucha enardecida en las montañas,
a la que trabaja -mal pagada- en la ciudad,
a la que gorda y contenta canta cuando echa tortillas
en la pancita caliente del comal,
a la que camina con el peso de un ser en su vientre
enorme y fecundo.
A todas las amo y me felicito por ser de su especie.
Me felicito por estar con hombres y mujeres
aquí bajo este cielo, sobre esta tierra tropical y fértil,
ondulante y cubierta de hierba.
Me felicito por ser y por haber nacido,
por mis pulmones que me llevan y me traen el aire,
porque cuando respiro siento que el mundo todo entra en mí
y sale con algo mío,
por estos poemas que escribo y lanzo al viento
para alegría de los pájaros,
por todo lo que soy y rompe el aire a mi paso,
por las flores que se mecen en los caminos
y los pensamientos que, desenfrenados, alborotan en las cabezas,
por los llantos y las rebeliones.
Me felicito porque soy parte de una nueva época
porque he comprendido la importancia que tiene mi existencia,
la importancia que tiene tu existencia, la de todos,
la vitalidad de mi mano unida a otras manos,
de mi canto unido a otros cantos.
Porque he comprendido mi misión de ser creador,
de alfarera de mi tiempo que es el tiempo nuestro,
quiero irme a la calle y a los campos,
a las mansiones y a las chozas
a sacudir a los tibios y haraganes,
a los que reniegan de la vida y de los malos negocios,
a los que dejan de ver el sol para cuadrar balances,
a los incrédulos, a los desamparados, a los que han
perdido la esperanza,
a los que ríen y cantan y hablan con optimismo;
quiero traerlos a todos hacia la madrugada,
traerlos a ver la vida que pasa
con una hermosura dolorosa y desafiante,
la vida que nos espera detrás de cada atardecer
-último testimonio de un día que se va para siempre,
que sale del tiempo y que nunca volverá a repetirse-.
Quiero atraer a todos hacia el abrazo de una alegría que comienza,
de un Universo que espera que rompamos sus puertas
con la energía de nuestra marcha incontenible.
Quiero llevaros a recorrer los caminos
por donde avanza -inexorable- la Historia.
Porque los amo quiero llevarlos de frente a la nueva mañana,
mañana lavada de pesar que habremos construido todos.

Vámonos y que nadie se quede a la zaga,
que nadie perezoso, amedrentado, tibio, habite la faz de la tierra
para que este amor tenga la fuerza de los terremotos,
de los maremotos,
de los ciclones, de los huracanes
y todo lo que nos aprisione vuele convertido en desecho
mientras hombres y mujeres nuevos
van naciendo erguidos
luminosos
como volcanes...

Vámonos
Vámonos
Vámonoooos!!!

viernes 18 de septiembre de 2009

No me arrepiendo tampoco

Ni de haber vivido lo que viví, ni de haber dejado pasar lo que los otros esperaban.

viernes 31 de julio de 2009

La belleza

Deseo que el ser humano abrace la rendición de su Ego y conquiste la batalla más difícil: el interior de sí mismo. Deseo encontrar un momento místico en el otro, una mirada, una sonrisa que me diga que tenemos esperanza, no sólo porque luchamos del mismo lado, sino porque mi mirada refleja lo mismo que la suya: la sinceridad y el regocijo de encontrarse frente al otro.

La belleza
Aute

Enemigo de la guerra
y su reverso, la medalla
no propuse otra batalla
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón
y ahora que ya no hay trincheras
el combate es la escalera
y el que trepe a lo mas alto
pondrá a salvo su cabeza
Aunque se hunda en el asfalto
la belleza...

Míralos, como reptiles,
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión;
siguen todos los raíles
que conduzcan a la cumbre,
locos por que nos deslumbre
su parásita ambición.
Antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes,
mas que nausea dan tristeza,
no rozaron ni un instante
la belleza...

Y me hablaron de futuros
fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón.
Y ahora que se cae el muro
ya no somos tan iguales,
tanto vendes, tanto vales,
¡viva la revolución!
Reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada
la belleza…

martes 21 de julio de 2009

Nostalgías

A seguir sembrando para seguir cosechando.

lunes 20 de julio de 2009

De las tentaciones de María Egipciaca..

¡Ay... qué hambre de tenerte!
¡Qué furia de poseerte!
¡Qué amor tan incandescente que lascera lo que toca!
Suavemente...

¡Ay... qué alegría si en mi cuerpo te diluyeras sabrosa
y toda me poseyeras
como a la más fiel esposa!

¡Qué placer fuera tenerte, diluida entre mi sangre
galopando en mis entrañas
palpitándome la mente!

jueves 16 de julio de 2009

Me acuerdo

Me acuerdo del libro rosa mexicano Paso al Frente que antologaba cuentos de nuestra generación de la SOGEM; me acuerdo que hacía falta el dinero para poder incluir mi cuento en la antología y mi amiga Juana Rosas, de la que estaba secretamente enamorada, me prestó para poder publicar un cuento sobre el Fut.

martes 14 de julio de 2009

Por el boulevard de los sueños rotos

Mestiza ardiente de lengua libre,
gata valiente de piel de tigre
con voz de rayo de luna llena.

Por el boulevard de los sueños rotos
pasan de largo los terremotos
y hay un tequila por cada duda.
Cuando Agustín se sienta al piano
Diego Rivera, lápiz en mano,
dibuja a Frida Kahlo desnuda.

Se escapó de cárcel de amor,
de un delirio de alcohol,
de mil noches en vela.
Se dejó el corazón en Madrid
¡quien supiera reír
como llora Chavela!

Por el boulevard de los sueños rotos
desconsolados van los devotos
de San Antonio pidiendo besos
Ponme la mano aquí Macorina
rezan tus fieles por las cantinas,
Paloma Negra de los excesos.

Por el boulevard de los sueños rotos
moja una lágrima antiguas fotos
y una canción se burla del miedo.
Las amarguras no son amargas
cuando las canta Chavela Vargas
y las escribe un tal José Alfredo.


viernes 10 de julio de 2009

Nostalgías

"Si su amor fue flor de un dia
porque causa es siempre mia
esta cruel preocupacion.
Quiero por los dos mi copa alzar
para olvidar mi obstinacion
y mas la vuelvo a recordar"

domingo 14 de junio de 2009

Pónganme esta canción cuando cumpla años, cuando me muera, cuando renazca, cuando quieran celebrar conmigo

Mujer

Mujer si te han crecido las ideas

de ti van a decir cosas muy feas

que no eres buena, que si tal cosa

que cuando callas te ves mucho más hermosa.


Mujer, espiga abierta entre pañales

cadena de eslabones ancestrales

ovario fuerte, di lo que vales

la vida empieza donde todos somos iguales.

Ángela, Jane o antes Manuela

Mañana es tarde, el tiempo apremia.

Mujer si te han crecido las ideas

de ti van a decir cosas muy feas

cuando no quieran ser incubadoras

dirán, no sirven estas mujeres ahora.

Mujer, semilla, fruto, flor, camino,

pensar es altamente femenino.

Hay en tu pecho dos manantiales,

fusiles blancos y no anuncios comerciales.

Ángela, Jane o antes Manuela

Mañana es tarde, el tiempo apremia.

de Gloria Martín.
Por Amparo Ochoa

lunes 8 de junio de 2009

Me acuerdo

Me acuerdo la vez que llegaste a casa de Brisa y casi te vomitaste porque el Son (el perro) se había hecho del baño, fue la primera fiesta de la Escuela de Escritores de la generación 32, a las tres de la mañana y cuando ya te habías ido, levanté a los borrachos y los puse a limpiar la casa.

Gracias por el libro, la dedicatoria y tu memoria

viernes 22 de mayo de 2009

Camaradas


ABUSANDO UN POCO DE ESTE MARAVILLOSO ESPACIO
LES AGRADEZCO A TODAS LAS PERSONAS
QUE SE HAN COMUNICADO CONMIGO ESTE DÍA.

Gracias por abrirme su corazón,
su amistad y su compañía

"Los pasos nos llevan a un despertar de naturaleza espiritual
que se manifiesta en los cambios de nuestra vida"
"Mi deseo más vehemente es tener un despertar espiritual.
Estaré atento a los síntomas y me alegraré cuando los descubra"
Solo por hoy.
Meditaciones diarias

lunes 18 de mayo de 2009

Triste, triste por su fallecimiento


Mario Benedetti

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

domingo 17 de mayo de 2009

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores.

¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades..

¡Guardo los vasos desechables!

¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!

¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos!

¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

¡Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!

¡Es más!

¡Se compraban para la vida de los que venían después!

La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas de loza.

Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.

¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de las Nike?

¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa?

¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?

¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?

Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más basura.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.

El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!!

¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!

Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.

Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y tire que ya se viene el modelo nuevo'.

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si

era un nombre como para cambiarlo)

Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

¡¡¡Las cosas que usábamos!!!: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus. Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón. Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Tubitos de plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón. Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor.

Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.

Marciano Duran

viernes 1 de mayo de 2009

SI LA MUERTE

- Miguel Huezo Mixco


Si la muerte viene y pregunta por mi
haga el favor
de decirle que vuelva mañana
que todavia no he cancelado mis deudas
ni he terminado un poema
ni me he despedido de nadie
ni he ordenado mi ropa para el viaje
ni he llevado a su destino el encargo ajeno
ni he echado llave en mis gavetas
ni he dicho lo que debia decir a los amigos
ni he sentido el olor de la rosa que no ha nacido
ni he desenterrado mis raices
ni he escrito una carta pendiente
que si siquiera me he lavado las manos
ni he conocido un hijo
ni he empredido caminatas en paises desconocidos
ni conozco los siete velos del mar
ni la canción del marino
Si la muerte viniera
diga por favor que estoy entendido
y que me haga una espera
que no he dado a mi novia ni un beso de despedida
que no he repartido mi mano con las de mi familia
ni he desempolvado los libros
ni he silbado la canción preferida
ni me he reconciliado con los enemigos
digale que no he probado el suicidio
ni he visto libre a mi gente
digale si viene que vuelva mañana
que no es que le tema pero ni siquiera
he empezado a andar el camino

lunes 27 de abril de 2009

El miedo a los otros por Amérika Moreschi


Mientras mi presupuesto se ve terriblemente afectado por la Influenza, ya que si no doy clases no me pagan, no voy a vender jabones en los eventos que se cancelaron y se suspendieron también mis funciones, observo como la gente tiene el temor de que el contagio venga de afuera; por la calle miro a dos novios tomados de la mano, cada uno con tapabocas, una familia en el super con cubrebocas de ositos, la gente no recibe volantes o propaganda y teme asistir a congregaciones masivas; pero ¿detrás de la epidemia no estará el miedo a relacionarnos? ¿Se atreverán los novios a quitarse sus tapabocas para besarse? ¿El padre y la madre le acercarán a sus hijos de la misma manera? Independientemente del manejo mediático también de origen porcino que se le está dando o de la posibilidad de sacarle jugo a la paranoia colectiva, pienso ¿en el fondo no tendremos miedo a los otros? ¿No será que esta campaña funciona de manera tan eficaz porque somos incapaces de relacionarnos? ¿O es que acaso nada nos acerca tanto a otros como el tener miedo juntos? Desempolvo de mis discos una canción que me da vueltas en la cabeza en estos momentos en que me reconozco el valor de los conciertos masivos, las manifestaciones en las plazas, los abrazos y los besos y la maravillosa empatía que generas con alguien cuando compartes una chela...

Cuéntame el cuento del
árbol dátil de los desiertos
de las mesquitas, de tus abuelos.
Dame los ritmos de las argucas
y los secretos que hay en los libros
que yo no leo.

Contamíname pero no con el humo
que asfixia el aire.
Ven pero sí con tus ojos
y con tus bailes.
Ven pero no con la rabia
y los malos sueños.
Ven pero sí con los labios
que anuncian besos.

Contamíname mézclate conmigo
que bajo mi rama tendrás abrigo.
...
Cuéntame el cuento de
las cadenas que te trajeron
en los tratados y los viajeros.
Dame los ritmos de los tambores
y los boceros del barrio antiguo
y del barrio nuevo.

Contamíname pero no con el humo
que asfixia el aire.
Ven pero sí con tus ojos
y con tus bailes.
Ven pero no con la rabia
y los malos sueños.
Ven pero sí con los labios
que anuncian besos.

Contamíname mézclate conmigo
que bajo mi rama tendrás abrigo.
...
Cuéntame el cuento de
de los que nunca se descubrieron
del río verde y de los boleros.
Dame los ritmos de los busuquis
los ojos negros, la danza inquieta
del hechicero.

Contamíname pero no con el humo
que asfixia el aire.
Ven pero sí con tus ojos
y con tus bailes.
Ven pero no con la rabia
y los malos sueños.
Ven pero sí con los labios
que anuncian besos.

Contamíname mézclate conmigo
que bajo mi rama tendrás abrigo

martes 14 de abril de 2009

¡A punto de estrenar, muy feliz, con nueva casa y con nueva chamba!

Pianista, carpintera y astronauta también. Rascarme la panza tirada en el patio tomando solcito. ¡Ay! ¡Cómo me gustaría ser como el gato negro del tapial!

viernes 10 de abril de 2009

Palabras amables del I Ching

HEXAGRAMA 46. Sheng / La Subida [El Empuje hacia arriba]
Arriba K´un, Lo Receptivo, la Tierra
Abajo Sun, Lo Suave, el viento, la madera
El signo de abajo, Sun, tiene por imagen la madera, el de arriba, Kun, significa la tierra. Se asocia con ello la idea de que la madera va creciendo hacia arriba dentro de la tierra. Esta "subida" implica un esfuerzo, así como la planta requiere energía para elevarse a través de la tierra. Por eso este signo, aun cuando asociado al éxito, se vincula con el esfuerzo de la voluntad. El "progreso" muestra una mayor expansión, la "subida" una mayor ascensión rectilínea desde el anonimato y la condición inferior hacia el poder y la influencia.
La subida tiene elevado éxito. Hay que ver al gran hombre. ¡No temas! La partida hacia el sur trae ventura.

La madera en la tierra crece sin prisa y sin pausa hacia la altura, doblándose dócilmente para eludir los obstáculos. Así el noble es abnegado en su carácter y no descansa jamás en su progreso.*

* A propósito cf.:

    "Faena que nunca fatiga,
    que crea lentamente y nunca destruye,
    que para edificar las eternidades
    pone sólo un grano de arena sobre otro,
    mas tachando de la gran deuda de los tiempos
    minutos, días, años."

La subida que encuentra confianza trae gran ventura.

Se presenta aquí la posición inicial del ascenso. Así como la madera extrae la energía para su ascensión de la raíz que de por sí se halla muy abajo, también la energía para elevarse procede de esta posición. Es baja y desconocida. Pero existe un parentesco íntimo esencial con los que arriba gobiernan, y esta comunión le procura a uno la confianza que se necesita para llegar a realizar algo.

La perseverancia trae ventura. Uno asciende sobre gradas.

Al avanzar cada vez más, es importante que uno no se embriague con el éxito. Precisamente cuando se tiene gran éxito hay que permanecer constantemente sereno, no se debe pretender pasar por alto ningún escalón; antes bien, es necesario avanzar lentamente, como vacilante, paso a paso. Únicamente un progreso así, tranquilo y constante, en el que nada se hace precipitadamente, conduce a la meta.



lunes 30 de marzo de 2009

Eduardo Galeano - Pájaros Prohibidos

Pájaros prohibidos

Los presos políticos uruguayos no pueden hablar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido, ni saludar a otro preso. Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros. Didoskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso "por tener ideas ideológicas", recibe un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años. La hija le trae un dibujo de pájaros. Los censores se lo rompen a la entrada de la cárcel. Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles. Los árboles no están prohibidos y el dibujo pasa. Didoskó le elogia la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las ramas:

¿Son naranjas? ¿qué frutos son?

La niña lo hace callar:

Ssshhhhh

Y en secreto le explica:

Bobo ¿no ves que son los ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas.

Eduardo Galeano (1976) del libro "Días y noches de amor y de guerra".

sábado 28 de marzo de 2009

Batman, José Carlos Becerra

Recomenzando siempre el mismo discurso,
el escurrimiento sesgado del discurso, el lenguaje para distraer al silencio;
la persecución, la prosecución y el desenlace esperado por todos.
Aguardando siempre la misma señal,
el aviso del amor, de peligro, de como quieran llamarle.
(Quiero decir ese gran reflector encendido de pronto…)

La noche enrojeciendo, la situación previa y el pacto previo enrojeciendo,
durante la sospecha de la gran visita, mientras las costras sagradas se desprenden
del cuerpo antiquísimo de la resurrección.

Quiero decir
el gran experimento.
buscándole a Dios en las costillas la teoría de la costilla faltante,
y perdiendo siempre la cuenta de esos huesos
porque las luces eternamente se apagan de pronto, mientras volvemos a insistir en hablar a través de ese corto circuito,
de esa saliva interrumpida a lo largo de aquello que llamamos el cuerpo de Dios, el deseo de luz encendida.

Llamando, llamando, llamando.
Llamando desde el radio portátil oculto en cualquier parte,
llamando al sueño con métodos ciertamente sofocantes, con artificios inútilmente reales,
con sentimientos cuidadosa y desesperadamente elegidos,
con argumentos despellejados por el acometimiento que no se produce.
Palabras enchufadas con la corriente eléctrica del vacío, con el cable de alta tensión del delirio.
(Acertijos empañados por el aliento de ciertas frases, de ciertos discursos acerca del infinito.)

Recomenzando, pues, el mismo discurso,
recomenzando la misma conjetura,
el Clásico desperfecto en mitad de la carretera,
el Divinal automóvil con las llantas ponchadas
entorpeciendo el tráfico de las lágrimas y de los muertos, que transitan Clásicamente en sentidos contrarios.
Recomenzando, pues, la misma interrupción,
La pedorreta histórica de las llantas ponchadas,
el sofisma de cada resurrección,
el ancla oxidada de cada abrazo,
el movimiento desde adentro del deseo y el movimiento desde afuera de la palabra, como dos gemelos que no se ponen de acuerdo para nacer,
como dos enfermeros que no se coordinan para levantar al mismo tiempo el cuerpo del trapecista herido.

(Aquí el ingenio de la frase ganguea al advertir de pronto su sombrero de copa de ilusionista;
ese jabón perfumado por la literatura con el cual nos lavamos las partes irreales del cuerpo,
o sea el radio de acción de lo que llamamos el alma,
las vísceras sin clave precisa, los actos sin clave precisa,
la danza de los siete velos velada por la transparencia del dilema;
y por la noche, antes de acostarse,
la dentadura postiza en el vaso de agua,
la herida postiza en el vaso de agua, el deseo postizo en el vaso de agua.)

La señal... la señal... la señal...

Así sonríes sin embargo, confiando otra vez en tu discurso,
mirándote pasar en tus estatuas,
flotando nuevamente en tus palabras.
La señal, la señal, la señal.
Y entretanto paseas por tu habitación.
Sí, estás aguardando tan sólo el aviso,
ese anuncio de amor, de peligro, de como quieran llamarle,
ese gran reflector encendido de pronto en la noche.

Y entretanto miras tu capa,
contemplas tu traje y tu destreza cuidadosamente doblados sobre la silla, hechos especialmente para ti,
para cuando la luz de ese gran reflector pidiendo tu ayuda, aparezca en el cielo nocturno,
solicitando tu presencia salvadora en el sitio del amor
o en el sitio del crimen.
Solicitando tu alimentación triunfante, tus aportaciones al progreso,
requiriendo tu rostro amaestrado por el esfuerzo de parecerse a alguien
que acaso fuiste tú mismo
o ese pequeño dios, levemente maniático,
que se orina en alguna parte cuando tú te contemplas en el espejo.

Miras por la ventana
y esperas...
La noche enrojecida asciende por encima de los edificios traspasando su propio resplandor rojizo,
dejando atrás las calles y las ventanas todavía encendidas,
dejando atrás los rostros de las muchachas que te gustaron,
dejando atrás la música de un radio encendido en algún sitio y lo que sentías cuando escuchabas la música de un radio encendido en algún sitio.

Sigue la noche subiendo la noche,
y en cada uno de los peldaños que va pisando, una nueva criatura de la oscuridad rompe su cascarón de un picotazo,
y en sus alas que nada retienen, el vuelo balbucea los restos del peldaño o cascarón diluido ya en aire;
y mientras tanto tú no llegas aún para salvarte y salvar a esa mujer
que según dices
debe ser salvada.

¿En qué sitio, en qué jadeo
el sueño recorre el apetito reconcentrado de los dormidos?
¿Qué ola es ésa, que al golpear contra el casco
hace que el marinero de guardia ponga atención por un momento, para decirse después que no era nada
y torne a pasearse por el cuarto, mirando de vez en cuando por la ventana las luces dispersas de la calle?
¿Qué ir y venir está gastando el cuerpo de su andanza
contra el casco manchado, cubierto de parásitos marinos?

...porque de pronto has dejado de pasearte por la habitación.
¿Acaso escuchas realmente ese ruido? ¿Ese ruido viene del pasillo o viene de tu deseo?
(Cierta especie de ruido que tropieza con cierta especie de silencio dentro de ti,
como alguien que se topa con una silla al caminar a oscuras...)

¡Tal vez ya prendieron el reflector para pedirte auxilio!
¡Tal vez fue esa mujer quien lo encendió!

Pero no, todavía no,
nadie camina por el pasillo hacia tu puerta, nadie tropieza con una silla dentro de ti,
y allí están doblados tu traje de héroe y tus sentimientos de héroe,
listos para cuando entres en acción.
¿Pero por qué no han encendido ese gran reflector?
¿Es sólo el ascenso de la noche lo que deja sus cascarones rotos en el aire?
¿Qué criatura de la oscuridad picotea para que el aire tome forma de cascarón roto, de peldaño dejado atrás?
¿Qué es aquello que detiene de súbito tus paseos por la habitación mientras te dices "Acaso deba esperar otro rato"?

Y vuelves a asomarte por la ventana.
¿Es el zumbido de un jet que cruza el cielo rayándolo fugazmente con sus pequeñas luces de navegación?
Y algo dentro de ti que tú crees que es la noche allá afuera,
cruje pisando cascarones rotos, peldaños donde el cuerpo de su andanza deja un hilo finísimo de baba o soliloquio,
mientras retorna el fantasma de una mujer bandeado por la oscuridad
donde el mar se encaverna después del zarpazo,
y ese fantasma, que es la otra cara de la espuma, repite contra el casco del barco el golpe del sueño
salpicando al silencio desde lejos.

Y vuelves a asomarte por la ventana.
¿Es el zumbido de un jet que cruza el cielo?
¿Qué es ese ruido que te hace mirar tu traje y tu antifaz,
y asomarte después por la ventana?

Ir y venir alrededor de una silla,
enrevesado viaje alrededor de una silla, guardando el equilibrio difícilmente
al caminar y girar sobre un hilo finísimo de saliva.

Ir y venir, habladuría alrededor de una silla donde está un extraño traje doblado,
ir y venir alrededor de un viejo y descompuesto automóvil que estorba el tráfico en la carretera,
gestos entrecruzados, habladuría de ventanas y escaleras
labrando la estatua cuyo sentido griego vacila y se viene abajo en el trayecto entre una ventana y un reflector que no se ha encendido,
mientras los cascarones rotos de la oscuridad crujen y se disuelven bajo el brusco aleteo con que la oscuridad va impulsando la noche.

Y otra vez te paseas,
¿quieres desovillar el hilo de saliva, el hilo de palabras sobre el que te balanceas en precario equilibrio?
¿En qué juego de tus frases, en qué humillante silencio has puesto el oído?
Y otra vez te paseas y otra vez te vuelves hacia la ventana,
pero ese resplandor… pero ese resplandor que descubres de pronto,
es el amanecer,
palidísimo gesto de esa luz entre los edificios, donde el silencio enhebra las pisadas lejanas de todo lo nocturno.

¿Y ahora,
qué es lo que sientes que se aleja,
como alguien corriendo descalzo por la playa, entre la niebla que la luz va a ocupar?
¿Y en esa claridad en aumento, acaso puede todavía distinguirse
la señal de un reflector encendido?

Paseos alrededor de una silla donde está un extraño traje doblado,
monólogo alrededor de una silla donde está un simulacro en forma de traje doblado,
mientras el amanecer se deja llevar por su propia marea ascendente, y por el ruido de las barredoras mecánicas y de los primeros camiones urbanos
que aparecen por las calles desiertas.

miércoles 25 de marzo de 2009

Poema a la Virreinita de Sor Juana

Yo, pues, mi adorada Filis,

que tu deidad reverencio,

que tu desdén idolatro

y que tu rigor venero:

bien así, como la simple

amante que, en tornos ciegos,

es despojo de la llama

por tocar el lucimiento;

como el niño que, inocente,

aplica incauto los dedos

a la cuchilla, engañado

del resplandor del acero,

y herida la tierna mano,

aun sin conocer el yerro,

más que el dolor de la herida

siente apartarse del reo;

cual la enamorada Clicie

que, al rubio amante siguiendo

siendo padre de las luces,

quiere enseñarle ardimientos;

como a lo cóncavo el aire,

como a la materia el fuego,

como a su centro las peñas,

como a su fin los intentos;

bien como todas las cosas

naturales, que el deseo

de conservarse, las une

amante en lazos estrechos.

Pero ¿para qué cansarse?

Como a ti, Filis, te quiero;

que en lo que mereces, este

es solo encarecimiento.

Ser mujer, ni estar ausente,

no es de amarse impedimento;

pues sabes tú que las almas

distancia ignoran y sexo.

sábado 14 de marzo de 2009

El corazón y la pluma de Maat

Vine a encontrar la verdad e inscribí

mis palabras como testimonio de mi búsqueda.

Estamos ciegos. Nada sabemos.

No es lícito tener un tuerto como rey,

Es mejor mirar de frente la realidad

¿Quieres verla?

Deja que te lama una flor y bebe bocanadas de aire

A veces hay que cerrar los ojos

porque tantas imágenes no nos dejan ver.

Contempla la muralla exterior,

cuya superficie es como el agua.

Mira las paredes internas, que no tienen rival.

Y cuando estés delante de la balanza

Y en una de las charolas esté tu corazón

Y en otra una pluma de avestruz

Permite que tu corazón sea tan ligero

Que pueda traspasar todos los incendios

sábado 7 de marzo de 2009

Ocho de marzo, de Gioconda Belli



Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,
¡Qué poco es un solo día, hermanas,
qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!
De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos
-toda la atropellada ruta de nuestras vidas-
deberían pavimentar de flores para celebrarnos
(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó
las floridas avenidas postradas de pena de Londres)
Nosotras queremos ver y oler las flores.
Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras
en vez de machos,
Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris
Y de los que nos vendaron los pies
Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina
Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca para violarnos mientras nuestra madre dormía
Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado
Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas
Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir
a riesgo de nuestras vidas
Queremos flores del que se protege del mal pensamiento
obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo
Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte
Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
Y nos encerraron por locas
Flores del que nos pega, del que se emborracha
Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes
Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos
Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras
Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género

Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy. Cuánto nos corresponde.
El jardín del que nos expulsaron.

miércoles 4 de marzo de 2009

¿Por qué perdiste tu primera serenidad?

Debería estar contenta, debería estar brincando de emoción y de felicidad; porque dejando de controlar pude tomar el control; debería alegrarme por lo que he ganado y lo que he aprendido, debería dejar que mi cuerpo explotara y que mi corazón sonriera; pero repliego mis pensamientos y lloro resintiéndome al silencio. No soy parte de ti, no eres parte de mi. Yo soy tu y tú eres yo. Yo soy tú y tú eres yo. Soy la mujer que escribe, la mujer escalapiedras, carga piedras, de pies de luna, con voz de guerrera, soy la mujer que baila, la que canta, la que actúa, la que guía, soy la que espera encontrarse libre de ti, libre de mi, para sentirte espejo de mi proceso de humanidad. Yo soy tú y tú eres yo. Me sentí triste de verme en tu proceso, luchando. Me sentí triste de verte, con mi padre peleando. Me sentí triste de verte sin verme, de verme sin verte.

Ame


Leo a Huidobro

Altazor ¿por qué perdiste tu primera serenidad?
¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa
Con la espada en la mano?
¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios?
¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser?
Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir
¿Quién hizo converger tus pensamientos al cruce de todos los vientos del dolor?
Se rompió el diamante de tus sueños en un mar de estupor
Estás perdido Altazor
Solo en medio del universo
Solo como una nota que florece en las alturas del vacío
No hay bien no hay mal ni verdad ni orden ni belleza
¿En dónde estás Altazor?

La nebulosa de la angustia pasa como un río
Y me arrastra según la ley de las atracciones
La nebulosa en olores solidificada huye su propia soledad
Siento un telescopio que me apunta como un revólver
La cola de un cometa me azota el rostro y pasa relleno de eternidad
Buscando infatigable un lago quieto en donde refrescar su tarea ineludible

Altazor morirás. Se secará tu voz y serás invisible
La Tierra seguirá girando sobre su órbita precisa
Temerosa de un traspiés como el equilibrista sobre el alambre que ata las miradas del pavor
En vano buscas ojo enloquecido
No hay puerta de salida y el viento desplaza los planetas
Piensas que no importa caer eternamente si se logra escapar
¿No ves que vas cayendo ya?
Limpia tu cabeza de prejuicio y moral.
Y si queriendo alzarte nada has alcanzado
Déjate caer sin parar tu caída sin miedo al fondo de la sombra
Sin miedo al enigma de ti mismo
Acaso encuentres una luz sin noche
Perdida en las grietas de los precipicios

Cae
Cae eternamente
Cae al fondo del infinito
Cae al fondo del tiempo
Cae al fondo de ti mismo
Cae lo más bajo que se pueda caer
Cae sin vértigo
A través de todos los espacios y todas las edades
A través de todas las almas de todos los anhelos y todos los naufragios
Cae y quema al pasar los astros y los mares
Quema los ojos que te miran y los corazones que te aguardan
Quema el viento con tu voz
El viento que se enreda en tu voz
Y la noche que tiene frío en su gruta de huesos

Cae en infancia
Cae en vejez
Cae en lágrimas
Cae en risas
Cae en música sobre el universo
Cae de tu cabeza a tus pies
Cae de tus pies a tu cabeza
Cae del mar a la fuente
Cae al último abismo de silencio
Como el barco que se hunde apagando sus luces

domingo 22 de febrero de 2009

Para ti Efraín. NOCTURNO III de José Asunción Silva

Querido Hermano, te dedico este poema con una profunda consternación y una dolorosa confusión por tu partida.

Una noche
una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de alas,
Una noche
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas,
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
por la senda que atraviesa la llanura florecida
caminabas,
y la luna llena
por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
y tu sombra
fina y lángida
y mi sombra
por los rayos de la luna proyectada
sobre las arenas tristes
de la senda se juntaban.
Y eran una
y eran una
y eran una sola sombra larga!
y eran una sola sombra larga!
y eran una sola sombra larga!

Esta noche
solo, el alma
llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia,
por el infinito negro,
donde nuestra voz no alcanza,
solo y mudo
por la senda caminaba,
y se oían los ladridos de los perros a la luna,
a la luna pálida
y el chillido
de las ranas,
sentí frío, era el frío que tenían en la alcoba
tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
entre las blancuras níveas
de las mortuorias sábanas!
Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
Era el frío de la nada...

Y mi sombra
por los rayos de la luna proyectada,
iba sola,
iba sola
¡iba sola por la estepa solitaria!
Y tu sombra esbelta y ágil
fina y lánguida,
como en esa noche tibia de la muerta primavera,
como en esa noche llena de perfumes, de
[murmullos y de músicas de alas,
se acercó y marchó con ella,
se acercó y marchó con ella,
se acercó y marchó con ella... ¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las
[noches de negruras y de lágrimas!...

lunes 9 de febrero de 2009

Libertad es palabra femenina

Trailer de la pelicula Libertarias protagonizada por Aridna Gil, que cuenta la historia de unas milicianas en la Guerra Civil.

sábado 7 de febrero de 2009

Un poema de mi querida amiga Pilar Rivero

Quisiera ser día,
día que se vuelve lirio,
lirio que se vuelve hiedra,
hiedra verde,
trepar entre tus piernas,
hiedra que se seca,
que se desintegra,
que se enrolla
se incendia y se vuelve humo.
Quisiera ser humo en tus pulmones,
humo que se hace polvo,
partículas diminutas, encapsuladas
átomos vivos
emanados por tu nariz
aspirados nuevamente.
Quisiera congelarme, hervir,
poseerte, besarte y volver a ser yo;
quisiera ser la suave lengua entre tus muslos.
Qusiera volverme sobre mi en ti,
ser arena,
esparcirme y rodar entre la gente
estar en tu cama y en otras camas,
sin tu nombre
llamarte de mil nombres:
positivos, negativos,
masculinos, femeninos,
dia y noche hasta volverme pez
aire de pálidos colores.
Quisiera amar otras personas
quisiera que todas fueran tú,
quisiera que por quererlo me quisieras
seguir siendo como soy
estar en todas partes,
guardar silencio, desearte.
Quisiera no estar muerta,
caminar entre la gente
y por decirlo
ser persona
y por quererlo
ser tu sombra
y por nombrarlo
ser tu voz
Olivia del Pilar Rivero Dela Garza
(Juana Rosas) Febrero 2003

viernes 6 de febrero de 2009

Con la frente marchita...

No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió

domingo 1 de febrero de 2009

Nací a los treinta y tres años, el día de la muerte de Cristo

Mi paracaídas empezó a caer vertiginosamente.
Tal es la fuerza de
atracción de la muerte y del sepulcro abierto.
Podéis creerlo, la
tumba tiene más poder que los ojos de la amada.
La tumba abierta
con todos sus imanes.
Y esto te lo digo a ti, a ti que cuando
sonríes haces pensar en el comienzo del mundo.
Mi paracaídas se
enredó en una estrella apagada que seguía
su órbita concienzudamente,
como si ignorara la inutilidad de sus esfuerzos.
Y aprovechando este reposo bien ganado,
comencé a llenar con
profundos pensamientos las casillas de mi tablero:
"Los verdaderos poemas son incendios.
La poesía se propaga por
todas partes,
iluminando sus consumaciones
con estremecimientos de
placer o de agonía."
"Se debe escribir en una lengua que no sea materna."
"Los cuatro puntos cardinales son tres:
el sur y el norte."
"Un poema es una cosa que será."
"Un poema es una cosa que nunca es,
pero que debiera ser."
"Un poema es una cosa que nunca ha sido,
que nunca podrá ser."
"Huye del sublime externo,
si no quieres morir aplastado por el
viento."
"Si yo no hiciera al menos una locura por año,
me volvería loco."

sábado 24 de enero de 2009

¿Qué es una asociación?

Son los sentidos los que nos permiten el recuerdo. La memoria es una reacción física; es nuestra piel la que no ha olvidado, nuestros ojos los que no han olvidado. Lo que oímos puede todavía resonar dentro de nosotros.

No hay impulsos ni reacciones sin contacto.

lunes 19 de enero de 2009

El llanto de un lugar


John Berger

Unos días después de nuestro retorno de lo que hasta hace poco suponíamos que sería el futuro Estado de Palestina, y que ahora es la prisión más grande del mundo (Gaza), la sala de espera más grande del mundo (Cisjordania), tuve un sueño.

Estaba solo, de pie, desnudo de la cintura para arriba, en un desierto de cuarzo arenisco. En algún momento, la mano de alguien más recogía del suelo un poco de esa arena y me la lanzaba al pecho. Su acción era más bien algo considerado y no un acto agresivo. Antes de tocarme, la tierra o grava se transformaba en jirones de tela, tal vez algodón, que se envolvían solos alrededor de mi torso. Estos trapos rasgados cambiaban otra vez y se volvían palabras, frases. No eran escritas por mí sino por el lugar.

Al remembrar este sueño, me vino a la mente el término inventado tierra arrasada. Y se repetía. Tierra arrasada describe un lugar o los lugares donde todo, lo material y lo inmaterial, ha sido barrido, robado, desmantelado, desmenuzado, lavado, todo excepto la tierra palpable.

*

Hay una colina bajita en las afueras de Ramallah, llamada Al Rabweh, al occidente, al final de la calle Tokio. Cerca de la cima de la colina está enterrado el poeta Mahmoud Darwish. No es un cementerio.

La calle se llama Tokio porque conduce al Centro Cultural de la ciudad, que está al pie de la colina, y que fue construido gracias a un apoyo japonés.

Fue en este Centro donde Darwish leyó algunos de sus poemas por última vez —aunque entonces nadie suponía que sería la última. Qué significa la palabra última en momentos de desolación.

Fuimos a visitar su tumba. Hay ahí una lápida. La tierra excavada sigue desnuda, y los dolientes han dejado manojos de espigas verdes de trigo —como lo sugiere uno de sus poemas. Hay también anémonas rojas, pedazos de papel, fotos.

Él quiso ser enterrado en Galilea donde nació y donde su madre vive aún, pero los israelíes lo prohibieron.

En el funeral, decenas de miles de personas se reunieron aquí, en Al Rabweh. Su madre, de 96 años, se dirigió a ellas. “Él es hijo de todos ustedes”, exclamó.

En qué ámbito exactamente es que hablamos cuando hablamos de los amados que acaban de morir o ser asesinados. En un momento así de presente, nuestras palabras nos parecen resonar de un modo mucho más cercano que lo que normalmente vivimos. Son comparables con los momentos en que hacemos el amor, o cuando enfrentamos un peligro inminente, o al tomar una decisión irrevocable, o cuando bailamos un tango. No es en el ámbito de lo eterno donde nuestras palabras de duelo resuenan, pero tal vez resuenan en alguna de las pequeñas galerías de tal ámbito.

*

En la colina, que ahora está desierta, intento invocar la voz de Darwish. Tenía la calma voz de un criador de abejas:

Una caja de piedra

donde los vivos y los muertos se mueven en el barro seco

como abejas cautivas en el panal de una colmena

y cada vez que el estado de sitio arrecia

comienzan una huelga de hambre de flores

y buscan el mar para que les indique la salida de emergencia

Al invocar su voz, sentí la necesidad de sentarme en la tierra palpable, en el pasto verde. Y así lo hice.

Al Rabweh significa en árabe: “la colina cubierta de pasto verde”. Sus palabras han regresado al lugar de donde vinieron. Y no hay Nada más. Una Nada compartida por 5 millones de personas.

La siguiente colina, a quinientos metros de distancia, está repleta de tiraderos de desperdicios. Los cuervos vuelan en círculos. Algunos muchachos pepenan objetos en ella.

Al sentarme en el pasto en el borde de esta tumba recién cubierta, ocurrió algo inesperado. Para definirlo, tengo que describir otro evento.

Esto fue hace unos días. Mi hijo, Yves, iba manejando y nos dirigíamos a la localidad de Cluses en los Alpes franceses, un pueblito. Había estado nevando. Las laderas, los campos y los árboles eran blancos y la blancura de las primeras nieves a veces desorienta a los pájaros, y perturba su sentido de la distancia y la orientación.

De repente un pájaro se estampó contra el parabrisas. Yves, mirando por el espejo retrovisor lo vio caer a un lado del camino. Frenó y metió reversa. Era un pajarito, un petirrojo, atolondrado pero aun vivo, que parpadeaba. Lo alcé de la nieve, lo sentía tibio en mi mano, muy calientito, porque los pájaros tienen una temperatura más alta que nosotros, y continuamos manejando.

De tanto en tanto lo examinaba. En el lapso de media hora murió. Lo levanté para ponerlo en el asiento trasero del coche. Lo que me sorprendió fue su peso. Pesaba menos que cuando lo recogí de la nieve. Lo pasé de una mano a la otra para cotejar esto. Era como si su energía cuando estaba vivo, su lucha por sobrevivir, le hubiera añadido peso. Ahora casi no pesaba.

Tras sentarnos en el pasto que cubre la colina de Al Rabweh pasó algo comparable. La muerte de Mahmoud había perdido su peso. Lo que permaneció son sus palabras.

*

Han pasado los meses, cada uno lleno de presagios y silencio. Ahora fluyen los desastres hacia un delta sin nombre, y que obtendrá alguno únicamente si le otorgan uno los geógrafos que vengan después, mucho después. Hoy no hay nada más que hacer que intentar caminar sobre las amargas aguas de este delta sin nombre.

*

Gaza, la prisión más grande del mundo, está siendo transformada en un matadero. La palabra Franja (como en la Franja de Gaza) está empapada con sangre, como ocurrió hace 65 años con la palabra ghetto.

Día y noche la Fuerza de Defensa Israelí lanza bombas, obuses, armamento radioactivo y de fósforo gbu39, balas de ametralladora por aire, mar y tierra contra una población civil de 1.5 millones de personas. El número de muertos y mutilados incrementa con cada nuevo reporte noticioso de los corresponsales internacionales, a los que les está prohibido por Israel entrar a la Franja. Sin embargo, la cifra crucial es que por cada baja israelí hay cien bajas palestinas. Una vida israelí es equiparada a cien vidas palestinas. Las implicaciones de este supuesto son reiteradas constantemente por el vocero israelí con el fin de hacerlas aceptables y normales. La masacre tendrá muy pronto su secuela de pestilencia: casi ninguna vivienda cuenta con agua ni energía eléctrica, los hospitales carecen de médicos, medicinas y generadores. La masacre viene de un bloqueo y un estado de sitio.

Más y más voces por todo el mundo se levantan en protesta. Pero los gobiernos de los ricos con sus medios de comunicación mundiales y su orgullosa posesión de armas nucleares le confirman a Israel que se harán de la vista gorda ante lo que la Fuerza de Defensa Israelí está perpetrando.

*

“El llanto de un lugar entra en nuestro sueño”, escribió el poeta kurdo Bejan Matur, “El llanto de un lugar entra en nuestro sueño y ya no se va nunca”.

Nada sino la tierra arrasada.

*

Estoy de regreso en Ramallah (de eso hace cuatro meses) en un estacionamiento subterráneo abandonado que fue tomado y convertido en un espacio de trabajo por un grupo de artistas visuales palestinos, entre los que se halla la escultora Randa Mdah. Miro una instalación concebida y hecha por ella que se titula Teatro de Títeres.

Es ésta un bajorrelieve que mide 3 metros por 2, que se yergue derecho como un muro. Frente a éste, en el piso hay esculpidas tres figuras.

El bajorrelieve que asoma hombros, rostros, manos, está hecho de una armadura de alambre, poliéster, fibra de vidrio y barro. Sus superficies están coloreadas —verdes oscuros, cafés, rojos. La profundidad de su relieve es casi la misma que una de la puertas de bronce de Ghiberti para el Baptisterio en Florencia, y los escorzos y las perspectivas distorsionadas se han resuelto casi con la misma maestría. [Nunca habría adivinado que la artista era tan joven: tiene 29 años.] El muro con el bajorrelieve es como el “seto” al que cualquier público en un teatro se asemeja, cuando se le mira desde el escenario.

En el piso de tal escenario, al frente, están las figuras de tamaño natural: dos mujeres y un hombre. Están hechos de los mismos materiales pero en colores más deslavados.

Una de estas figuras está al alcance de la mano del público, otra está a dos metros de distancia y la tercera está tres metros más lejos. Traen puestas ropas del diario, ésas que decidieron ponerse por la mañana.

Sus cuerpos están amarrados a cuerdas que cuelgan de tres palos horizontales que a su vez cuelgan del techo. Son marionetas: esos palos son las barras de control que manipulan unos titiriteros, ausentes o invisibles.

La multitud de figuras en el bajorrelieve, todas miran lo que tienen frente a sus ojos y les tuerce las manos. Sus manos son como aves de corral. Impotentes. Se retuercen porque no pueden intervenir. Son bajorrelieve, no tienen tercera dimensión y como tal no pueden intervenir en el mundo real sólido. Representan el silencio.

Las tres figuras sólidas, palpitantes, atadas con cuerdas invisibles manipuladas por los titiriteros, son lanzadas al piso, primero la cabeza, los pies al aire. Una y otra vez hasta que sus cabezas se parten. Sus manos, sus torsos, sus rostros, se convulsionan en agonía. Una que no tiene fin. Lo sabe uno por los pies: una y otra vez.

Era posible caminar en medio de los impotentes espectadores del bajorrelieve y las despatarradas víctimas en el piso. Pero no lo hice. Hay una fuerza tal como no he visto nunca en obra alguna. Porque reclama el terreno donde se yergue. Porque transformó el campo de extermino que yace entre los estupefactos espectadores y las agonizantes víctimas en algo sagrado. Porque transformó el piso de un estacionamiento en una especie de tierra arrasada.

Esta obra profetiza la Franja de Gaza.

*

A la tumba de Mahmoud Darwish en la colina de Al Rabweh, por decisión de la Autoridad Palestina, le quitaron la cerca y la cubrieron con una pirámide de vidrio. Ya no es posible acurrucarse a su lado. Sus palabras, sin embargo, siguen siendo audibles para nuestros oídos y podemos repetirlas y seguir repitiéndolas.

Tengo que trabajar en la geografía de los volcanes

De la desolación a la ruina

del tiempo de Lot a Hiroshima

Cual si nunca hubiera vivido

con un deseo que sigo por saber

Tal vez el Ahora se movió un poco más allá

y el Ayer se acercó

Así que le tomo la mano al Ahora y

camino por la costura de la historia

evitando el tiempo cíclico

con su caos de chivos montaraces

¿Cómo puedo salvar mi mañana?

¿Con la velocidad del tiempo electrónico

o con la lentitud de las caravanas de mi desierto?

Tengo trabajo hasta que me llegue el fin

como si no fuera a ver el mañana

tengo que trabajar por el hoy que no está aquí

Así que escucho

suave muy suave

El pulso de hormiga de mi corazón…

**

(Las citas de Darwish provienen del poema Mural, traducido al inglés por Rema Hammami y John Berger)

Traducción: Ramón Vera Herrera

domingo 11 de enero de 2009

Polvo Nocturno


Despertar llena, repleta de mar,
dormirse en agua salada,
bañar al universo con polvo nocturno
de aguas nocturnas;

sentir lo suave y cremoso de ese viento;
otra vez de nuevo hacer explotar al mar,
humedecer los sueños y a las soñadoras
pensar que el agujero negro es fe de tocar y hacer realidad.

Amérika M.

(Derechos reservados)

viernes 9 de enero de 2009

Serenidad

"Quiero amarte tanto que mi ego pueda olvidar
y mi corazón sonreír"

jueves 8 de enero de 2009

El derecho de soñar: Eduardo Galeano

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea



¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible

viernes 26 de diciembre de 2008

Billy Elliot

Sin palabras, se presenta solo.

martes 23 de diciembre de 2008

La bruja: Lila y Eugenia

La tierra de la familia paterna

Los encuentros de un caracol aventurero: Federico García Lorca

Hay dulzura infantil

en la mañana quieta.

Los árboles extienden

sus brazos a la tierra.

Un vaho tembloroso

cubre las sementeras,

y las arañas tienden

sus caminos de seda

-rayas al cristal limpio

del aire-.

En la alameda

un manantial recita

su canto entre las hierbas.

Y el caracol, pacífico

burgués de la vereda,

ignorado y humilde,

el paisaje contempla.

La divina quietud

de la Naturaleza

le dio valor y fe,

y olvidando las penas

de su hogar, deseó

ver el fin de la senda.

Echó a andar e internose

en un bosque de yedras

y de ortigas. En medio

había dos ranas viejas

que tomaban el sol,

aburridas y enfermas.

"Esos cantos modernos

-murmuraba una de ellas-

son inútiles". "Todos,

amiga -le contesta

la otra rana, que estaba

herida y casi ciega-.

Cuando joven creía

que si al fin Dios oyera

nuestro canto, tendría

compasión. Y mi ciencia,

pues ya he vivido mucho,

hace que no lo crea.

Yo ya no canto más..."

Las dos ranas se quejan

pidiendo una limosna

a una ranita nueva

que pasa presumida

apartando las hierbas.

Ante el bosque sombrío

el caracol se aterra.

Quiere gritar. No puede.

Las ranas se le acercan.

"¿Es una mariposa?",

dice la casi ciega.

"Tiene dos cuernecitos

-la otra rana contesta-.

Es el caracol. ¿Vienes,

caracol, de otras tierras?"

"Vengo de mi casa y quiero

volverme muy pronto a ella".

"Es un bicho muy cobarde

-exclama la rana ciega-.

¿No cantas nunca?" "No canto",

dice el caracol. "¿Ni rezas?"

"Tampoco: nunca aprendí".

"¿Ni crees en la vida eterna?"

"¿Qué es eso?

"Pues vivir siempre

en el agua más serena,

junto a una tierra florida

que a un rico manjar sustenta".

"Cuando niño a mí me dijo

un día mi pobre abuela

que al morirme yo me iría

sobre las hojas más tiernas

de los árboles más altos".

"Una hereje era tu abuela.

La verdad te la decimos

nosotras. Creerás en ella",

dicen las ranas furiosas.

"¿Por qué quise ver la senda?

-gime el caracol-. Sí creo

por siempre en la vida eterna

que predicáis..."

Las ranas,

muy pensativas, se alejan.

y el caracol, asustado,

se va perdiendo en la selva.

Las dos ranas mendigas

como esfinges se quedan.

Una de ellas pregunta:

"¿Crees tú en la vida eterna?"

"Yo no", dice muy triste

la rana herida y ciega.

"¿Por qué hemos dicho, entonces,

al caracol que crea?"

"Por qué... No sé por qué

-dice la rana ciega-.

Me lleno de emoción

al sentir la firmeza

con que llaman mis hijos

a Dios desde la acequia..."

El pobre caracol

vuelve atrás. Ya en la senda

un silencio ondulado

mana de la alameda.

Con un grupo de hormigas

encarnadas se encuentra.

Van muy alborotadas,

arrastrando tras ellas

a otra hormiga que tiene

tronchadas las antenas.

El caracol exclama:

"Hormiguitas, paciencia.

¿Por qué así maltratáis

a vuestra compañera?

Contadme lo que ha hecho.

Yo juzgaré en conciencia.

Cuéntalo tú, hormiguita".

La hormiga, medio muerta,

dice muy tristemente

"Yo he visto las estrellas."

"¿Qué son las estrellas?", dicen

las hormigas inquietas.

Y el caracol pregunta

pensativo: "¿Estrellas?"

"Sí -repite la hormiga-,

he visto las estrellas,

subí al árbol más alto

que tiene la alameda

y vi miles de ojos

dentro de mis tinieblas".

El caracol pregunta:

"¿Pero qué son las estrellas?"

"Son luces que llevamos

sobre nuestra cabeza".

"Nosotras no las vemos",

las hormigas comentan.

Y el caracol: "Mi vista

sólo alcanza a las hierbas."

Las hormigas exclaman

moviendo sus antenas:

"Te mataremos; eres

perezosa y perversa.

El trabajo es tu ley."

"Yo he visto a las estrellas",

dice la hormiga herida.

Y el caracol sentencia:

"Dejadla que se vaya.

seguid vuestras faenas.

Es fácil que muy pronto

ya rendida se muera".

Por el aire dulzón

ha cruzado una abeja.

La hormiga, agonizando,

huele la tarde inmensa,

y dice: "Es la que viene

a llevarme a una estrella".

Las demás hormiguitas

huyen al verla muerta.

El caracol suspira

y aturdido se aleja

lleno de confusión

por lo eterno. "La senda

no tiene fin -exclama-.

Acaso a las estrellas

se llegue por aquí.

Pero mi gran torpeza

me impedirá llegar.

No hay que pensar en ellas".

Todo estaba brumoso

de sol débil y niebla.

Campanarios lejanos

llaman gente a la iglesia,

y el caracol, pacífico

burgués de la vereda,

aturdido e inquieto,

el paisaje contempla.